FILOSOFÍA

Todo lo que hacemos, es para que los niños jueguen más y mejor. Esa frase podría resumir nuestra filosofía, aunque de esa premisa general surjan diferentes matices e ideas más concretas. ANGELES tiene claro que JUGAR es la máxima aspiración de un niño, y que cuando juegan, están en su elemento, felices. Ningún maestro es tan bueno como el juego, por lo que además de divertirse, cuando enseñamos, jugando, los niños aprenden mucho más y mejor.

Nuestra escuela es totalmente inclusiva y en ella jamás diferenciaremos en razón de sexo, raza, religión o cualquier criterio que pudiera servir para menospreciar unas personas respecto a otras. Nos esforzamos mucho por llevar a cabo esta premisa, revisando constantemente nuestra propia conducta. Niños y niñas puede jugar juntos en nuestros equipos. Los únicos criterios para realizar los grupos, siempre serán deportivos o en función de sus distintos niveles de experiencia y aprendizaje.

Creemos firmemente en el FÚTBOL como un excelente contexto para aprender a ser mejores personas, y siempre, antepondremos los valores deportivos y de juego limpio a cualquier otra cosa. Esto que pudieran suscribirlo muchas instituciones, nosotros lo concretamos en medidas como:

decálogo

Si el equipo rival no se completa por diferentes motivos, nosotros dejaremos niños en la banca y alinearemos igual número de jugadores. Esto lo hemos hecho, incluso en partidos contra rivales de buen nivel que han acabado ganando el encuentro.

Si alguna de nuestras familias, fruto de la pasión o por cualquier razón, rompe esta premisa, la escuela sancionará inexorablemente a los responsables sin considerar ninguna circunstancia como atenuante. Severos en nuestras normas que exigen respeto.

Queremos enseñar a jugar y no queremos hacerlo condicionados por el marcador. Nuestros porteros tienen que aprender a jugar con los pies. Su proceso de aprendizaje supondrá un riesgo de error que podría hacernos perder un partido pero para nosotros, ese es solo un peaje a pagar si queremos enseñar bien a jugar.

Buscamos enseñar a todos y cada uno de nuestros alumnos, pero el equipo es lo más importante. Nadie está por encima del grupo. Si alguna familia hace excesiva exaltación de la individualidad, es posible que no esté en la escuela adecuada para ellos. Para nosotros, lo cooperativo, el sentimiento de comunidad, de ayudar a los demás, trasciende incluso a la propia cancha. Una de nuestras palabras clave que más simbolismo representa, es el ESTOY (un recordatorio que siempre hay alguien detrás de ti dispuesto a ayudarte).

Cada año cambiamos la estructura de profesores para cada grupo. Es habitual que un profesor sea el que dirija a un equipo toda la etapa de aprendizaje. Para ANGELES, esta práctica supone muchas consecuencias negativas y por ello, cada año cambia al profesor del equipo. Todos nuestros profesores son muy buenos y pasan exhaustivos controles de calidad. Los procesos no cambian de un profesor a otro. Nadie entrena los contenidos que entiende más idóneos, sino que siguen una planificación dada por la institución a la que se ciñen.

No nos dejamos llevar por los resultados ni para cesar un entrenador cuando el grupo pierde la mayoría de los partidos, ni para dejar de sustituirlo cuando cualquiera de nuestros profesores incumple cualquiera de nuestros procesos o premisas de calidad. Las familias sois informadas de tales situaciones y enseguida la entidad se encarga de nombrar un sustituto para que el grupo no pierda entrenamientos.

Si una competición no nos ofreciera el nivel de desafío suficiente, ANGELES optará por buscar competir en una categoría mayor o en registrarse en una liga alternativa. Estas decisiones las toma exclusivamente la DIRECCIÓN DEPORTIVA. Campeonar no es una finalidad de la escuela en sí misma, aunque siempre busquemos el máximo rendimiento de aprendizajes y juego de nuestros equipos.

ANGELES es pionera en México en adaptar los formatos de competición de sus equipos a la edad de sus jugadores y basándose en criterios didácticos o metodológicos. Creemos que los niños deben iniciarse en el Fútbol 3 durante los primeros años y poco a poco pasar al Fútbol 5, Fútbol 7, Fútbol 9 hasta llegar al Fútbol 11. Comprendemos la tradición mexicana de jugar desde muy pequeños en el formato mayor y la entendemos como un error que limita el desarrollo del talento mexicano. Las familias pueden pedir información sobre este aspecto, ya que se cuenta con un ebook gratuito que explica los beneficios de cada modalidad.

Aunque la formula anterior es más estricta cuanto más pequeños son nuestros alumnos y va invirtiéndose conforme nuestros equipos son más grandes, ante la duda, la felicidad de nuestros alumnos está antes que el propio aprendizaje. Sólo aprendemos lo que nos divierte, lo que nos emociona. Ganar es secundario aunque con esto tampoco queremos fomentar la mediocridad y celebrar como un triunfo cualquier resultado. La derrota es también parte del proceso y no hay porque edulcorarla. Cuando nuestros alumnos son más grandes, ganar es el estímulo que requieren para pretender mejorar y con ello aprender.

con aquellas familias que supongan una fuente de conflicto para la convivencia con los demás. Somos una entidad que fomenta valores familiares y que priorizará cuidar una ambiente adecuado para su comunidad. La educación en todos los que componemos dicha comunidad, será prioritaria.

Este decálogo sintetiza en gran parte nuestra filosofía o planteamientos generales, pero les invitamos a preguntar, a cuestionarnos, a ponerse en contacto con su coordinador de cancha o incluso con la propia institución si tiene inquietudes que necesita resolver. Nos encanta que las familias participen con sus observaciones y críticas constructivas en la mejora de la escuela. Gracias a ellos, hemos logrado cambiar muchos de los errores que cometíamos inicialmente. Estamos seguros, que ese proceso de mejora continuará.