Güarací Barbosa

Sin duda, una figura clave en nuestra escuela, tanto para su fundación como para muchas de sus ideas, es la de Güarací Barbosa, considerado como en el top 3 de los mejores defensas centrales de los Rayados de Monterrey

Sin duda, una figura clave en nuestra escuela, tanto para su fundación como para muchas de sus ideas, es la de Güarací Barbosa, considerado como en el top 3 de los mejores defensas centrales de los Rayados de Monterrey.

Nació en Río de Janeiro, el 18 de marzo del 1948 y desde muy pequeño jugó Fútbol en la calle. Muy joven, fue invitado a probarse con un club profesional, el Olaría. Enseguida fue seleccionado aunque se probó como extremo y finalmente le asignarían la posición de medio centro. Rápido y con buena técnica, no llegó a jugar muchos partidos en el club ya que un representante del club regiomontano viajó hasta Brasil para contratar a dos jugadores. Güarací llegó a Monterrey con sólo 19 años sin saber que acabaría echando raíces en la ciudad y convirtiéndose en un mito para el club. En Monterrey, comenzó como medio centro pero muy rápido, lo retrasarían a jugar como central. Su velocidad y anticipación, le permitían recuperar el balón con limpieza, y además salir jugando. Durante siete temporadas militó en Rayados, tras lo cuál pasaría una sola temporada a Tigres y dos con Tiburones de Veracruz. Cuando se retiró, Güarací se quedó a vivir con su familia en Monterrey, gestionando una tienda de deportes y fungiendo como entrenador amateur para varios equipos universitarios.

Él inculcaría el gusto por el fútbol a sus hijos, David y Martha que participarían en diferentes equipos de la ciudad. Así fue que David Barbosa, fundador de la escuela viviría muy de cerca el contexto del futbol infantil en la ciudad. Años más tarde, junto con su hijo, participaría en la fundación de los primeros campamentos de verano que inicialmente se llamaron SCRATCH DEL VALLE, en honor a la selección brasileña. Posteriormente, David, fundaría ANGELES, donde Güarací Barbosa sería entrenador en la escuela. Competitivo y con un gusto por el fútbol técnico que caracterizó siempre a los jugadores brasileños, Don Güara, supo contagiar a todos de esa idea de enseñar a jugar bonito. Sin duda, la escuela crecería con esa impronta.

Con los años, Don Güara pasaría a supervisar el funcionamiento de la escuela, observando muy de cerca la evolución de los más pequeños. Es conocido de todo, el gran ojo que tiene para reconocer talentos en todos los chicos. Siempre se acerca con los entrenadores para dar consejos y hablar sobre aquellas características que ve en cada niño. Con gran carisma, es una persona muy querida en la institución y por todas las familias.

oTROS MIEMBROS

David H. Barbosa

«El fútbol puede ayudar a que aprendas respeto por los rivales, perseverancia, fair play, u honestidad competitiva, etc., creo que el competir también es formativo cada uno a su nivel siempre buscando mejorar».

Felipe Siminhuk

Hoy en día, Felipe Siminhuk es el encargado de formar a los aspirantes a profesor en la escuela y él mismo realiza su evaluación para acreditarse como tal y poder fungir como entrenadores responsables de un grupo

Juan Antonio Gallardo Bueno

Su metodología, conocida como APRENDE A ENSEÑAR, JUGANDO; ha llamado la atención no solo en México, sino también en España y LatinoAmerica, donde asesora a diferentes entidades